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Municipalidad de San Juan de Lurigancho: afrenta pública

por Manuela3
domingo, 06 de diciembre del 2009 a las 23:53

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: afrenta pública

En la capital de Perú, existe un distrito llamado "San Juan de Lurigancho".

en la segunda cuadra de la calle Wiracocha, usted puede hallar un testi-

monio patético y evidente de la mugre moral que es el estado peruano

y todas las instituciones que lo conforman: en el número 209, funcio-

na un burdel, con la fachada de "discoteca" . Los niños y escolares

que tienen que transitar por la acera, vénse obligados a mirar a las

prostitutas en la puerta del burdel, luciendosus desnudas piernas.

Hay, en el número 205, un salón de recepciones nocturno. Por las

noches, especialmente los fines de semana, ponen sus equipos de

sonido a todo volumen: son unos amplificadores de sonido gigantez-

cos, y los vecinos no pueden descansar debido al bullicio que estos

equipos producen durante toda la noche. En esa cuadra hay mu-

chos bares nocturnos con karaoke: allí se expende cerveza, y el bulli-

cio que producen sus equipos de sonido es insufrible. También hay

discotecas. Todos estos negocios, congregan a gentes de vida licen-

ciosa, de mal vivir. Los parroquianos, en grupos, toman cerveza in-

clusive en la calza da, con las botellas de cerveza en el piso. Por la ma-

ñana siguiente, aparecen en las aceras, botellas de cerveza rotas.

De tal manera, resulta peligroso transitar por esa arteria por las no-

ches. El ensordecedor ruido procede de ambos lados de la calle, de

los bares ubicados a ambos lados. Es un escándalo enorme. A esto se

agrega que hay puestos de vendedores informales, algunos que ven-

den CDs. de música, y ponen la músi ca a todo volumen, para atraer

la atención del público; esto, al aire libre, en plena vía pública. Los bu-

llicios que producen estos negocios, atentan contra la integridad emo-

cional de los transeúntes y vecinos, dado que el bullicio estressa.
Hay puestos de comida: 

Por las mañanas, hay un puesto de jugos de naranja, otro donde se pre-

para y expende ceviche: sí: con su cocina, sus vasijas, mesa, bancas pa-

ra los comensales y sombrilla. Hay otro puesto donde se prepara y ven-

de desayunos. Lavan la vajilla en la vía pública, y las aguas servidas con

restos de comida, son luego arrojadas al pavimento de la calzada. Esto,

además de que despide mal olor, deteriora la capa asfáltica, y se forman

hoyos con charcos de agua y moscas. por las noches, hay otro restauran-

te ambulante en la clazada: se vende por ejemplo, anticuchos y pollo

broaster: estos puestos tienen sus mesas y sillas, o bancas, donde se sien-

tan los parroquianos a servirse sus viandas. Inclusive sus dueños, tienen

ahí junto a las mesas, instalada su cocina, donde se ponen a preparar las

butifarras, anticuchos, hamburguesas y pancitas en sus parrillas y sarte-

nes. Los peatones que transitamos, tenemos que pasar entre los humos

  y vapores grasientos de las sartenes, y pisando aguas servidas con res-

tos de desperdicios.

Estos negocios de comida, ocupando la vía pública, en la

calzada. Las aguas servidas, con restos de fideo y de cebolla, son arro-

jados por estos malos comerciantes al pavimento de la vía pública.Al

dar el sol, se secan estas aguas y despiden un mal olor.
A la vuelta, en la cuadra 4 de la calle Tahuantinsuyo, existen dos

bodegas que venden licor. Hay unos orates alcohólicos que son sus

consumidores. Toman el aguardiente ahí en la vía pública, y hasta

se quedan dormidos borrachos en la acera.Cuando tienen la necesidad

de miccionar, se sacan su miembro viril a plena luz del día, y se ori-

nan en la vía pública, en presencia de las señoras o los niños que

obligadamente tienen que transitar por el lugar.
El funcionamiento de todos estos negocios, es contrario a la ley: las

ordenanzas municipales prohiben la instalación de este tipo de nego-

cios bulliciosos en las arterias transversales de la zona (Urb. Zárate).

La Constitución Política del Perú, garantiza para cada ciudadano, la

preservación de su derecho a vivir en un ambiente ecológicamente

sano. Empero, la ley en Perú es letra muerta.

El alcalde, es un tal Carlos Burgos. Este miserable, tiene conocimien-

to de todos estos escándalos y desórdenes en su distrito; este misera-

ble, gana como dieta nueve mil quinientos soles, y algo similar gana

cada uno de sus regidores. Este miserable Carlos Burgos, no hace na-

da por clausurar estos establecimientos, pese a las quejas de los veci-

nos. Y lo que es peor: no existe en Perú, ninguna institución ante la

cual uno pueda quejarse por un mal alcalde. El Ministerio Público no puede

intervenir, porque la ley contempla estos casos como "faltas" y no como

delitos. La Defensoría del Pueblo tampoco puede intervenir, porque el or-

denamiento jurídico no le da potestades de carácter coercitivo.

En cuanto al Poder Judicial: es otro disparate:  primero exige que se a-

gote la "vía administrativa": si no lo esconden el expediente, hay que ha-

hacerle un seguimiento por años en la municipalidad, incluidos los "recursos

impugnatorios". Iniciada la demanda en el juzgado, en lo "contencioso-ad-

ministrativo", hay que esperar otros largos años hasta que el magistrado e-

mita sentencia. Más aun: dicha sentencia es apelable. Total, este trámite

dura por lo menos otros ocho años. Pe or aun: vamos a suponer que la reso-

lución judicial final es favorable a los vecinos quejosos: si al alcalde no le

da la gana de cumplirla, no la cumple, y no le pasa nada: por increíble que

parezca, el ordenamiento jurídico, en los hechos, se lo permite.

Observe Ud. detenidamente la sonrisa de este miserable: es emblemática

de la sinvergüencería y de la insensibilidad de todas estas autoridades de

las instituciones públicas  de Perú: las censuras le resbalan: es la sonrisa de

la seguridad: este miserable se siente seguro porque sabe que el ordena-

miento jurídico, premeditadamente corrupto como él, lo protege.

Perú es tierra de nadie, y no tenemos dónde quejarnos. La comunidad in-

ternacional debe estar informada de lo que es esta republiqueta de porque-

ría, llamada "Perú": desgobierno y vacío de autoridad, incompetencia; las

calles, son tierra de nadie; la ley y las ordenanzas municipales, están pin-

tadas en el papel.

Las instituciones del estado peruano, son burocráticas, formalistas e i-

neptas. Las autoridades, aspiran al cargo solamente para servirse del mis-

mo y robar. Esta sinvergüencería se refleja en la sonrisa de este miserable.

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza

por Manuela3
domingo, 06 de diciembre del 2009 a las 23:26

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza

En la capital de Perú, existe un distrito llamado "San Juan de Lurigancho".

en la segunda cuadra de la calle Wiracocha, usted puede hallar un testi-

monio patético y evidente de la mugre moral que es el estado peruano

y todas las instituciones que lo conforman: en el número 209, funcio-

na un burdel, con la fachada de "discoteca" . Los niños y escolares

que tienen que transitar por la acera, vénse obligados a mirar a las

prostitutas en la puerta del burdel, luciendosus desnudas piernas.

Hay, en el número 205, un salón de recepciones nocturno. Por las

noches, especialmente los fines de semana, ponen sus equipos de

sonido a todo volumen: son unos amplificadores de sonido gigantez-

cos, y los vecinos no pueden descansar debido al bullicio que estos

equipos producen durante toda la no che. En esa cua dra hay mu-

chos bares nocturnos con karaoke: allí se expende cerveza, y el bulli-

cio que producen sus equipos de sonido es insufrible. También hay

discotecas. Todos estos negocios, congregan a gentes de vida licen-

ciosa, de mal vivir. Los parroquianos, en grupos, toman cerveza in-

clusive en la calza da, con las botellas de cerveza en el piso. Por la ma-

ñana siguiente, aparecen en las aceras, botellas de cerveza rotas.

De tal manera, resulta peligroso transitar por esa arteria por las no-

ches. El ensordecedor ruido procede de ambos lados de la calle, de

los bares ubicados a ambos lados. Es un escándalo enorme. A esto se

agrega que hay puestos de vendedores informales, algunos que ven-

den CDs. de música, y ponen la músi ca a todo volumen, para atraer

la atención del público; esto, al aire libre, en plena vía pública. Los bu-

llicios que producen estos negocios, atentan contra la integridad emo-

cional de los transeúntes y vecinos, dado que el bullicio estressa.
Hay puestos de comida: se vende por ejemplo, pollo broaster: estos

puestos tienen sus mesas y sillas, o bancas, donde se sientan los parro-

quianos a servirse sus viandas. Esto, ocupando la vía pública, en la

calzada. Las aguas servidas, con restos de fideo y de cebolla, son arro-

jados por estos malos comerciantes al pavimento de la vía pública.Al

dar el sol, se secan estas aguas y despiden un mal olor.
A la vuelta, en la cuadra 4 de la calle Tahuantinsuyo, existen do

s bodegas que venden licor. Hay unos orates alcohólicos que son sus

consumidores. Toman el aguardiente ahí en la vía pública, y hasta

se quedan dormidos borrachos en la acera.Cuando tienen la necesidad

de miccionar, se sacan su miembro viril a plena luz del día, y se ori-

nan en la vía pública, en presencia de las señoras o los niños que

obligadamente tienen que transitar por el lugar.
El funcionamiento de todos estos negocios, es contrario a la ley: las

ordenanzas municipales prohiben la instalación de este tipo de nego-

cios

bulliciosos en las arterias transversales de la zona (Urb. Zárate). La

constitución Política del Perú, garantiza para cada ciudadano, la

preservación de su derecho a vivir en un ambiente ecológicamente

sano. Empero, la ley en Perú es letra muerta.

El alcalde, es un tal Carlos Burgos. Este miserable, tiene conocimien-

to de todos estos escándalos y desórdenes en su distrito; este misera-

ble, gana como dieta nueve mil quinientos soles, y algo similar gana

cada uno de sus regidores. Este miserable Carlos Burgos, no hace na-

da por clausurar estos establecimientos, pese a las quejas de los veci-

nos. Y lo que es peor: no existe en Perú, ninguna institución ante la

cual uno pueda quejarse por un mal alcalde. El Ministerio Público no

puede intervenir, porque la ley contempla estos casos como

"faltas" y no como delitos. La Defensoría del Pueblo tampoco

puede intervenir, porque el ordenamiento jurídico no le da potesta-

des de carácter coercitivo.

Observe Ud. detenidamente esa sonrisa: es emblemática de

la sinvergüencería y de la insensibilidad de todas estas au-

toridades de las instituciones públicas  de Perú: las censu-

ras le resbalan: es la sonrisa de la seguridad: este miserable

se siente seguro porque sabe que el ordenamiento jurídico,

corrupto como él, lo protege.

Perú es tierra de nadie, y no tenemos dónde quejarnos. La

comunidad internacional debe estar informada de lo que es

esta republiqueta llamada "Perú": desgobierno y vacío de

autoridad, incompetencia; las calles, son tierra de nadie; la

ley y las ordenanzas municipales, están pintadas en el papel.

Las instituciones del estado peruano, son burocráticas, forma-

listas e ineptas. Las autoridades, aspiran al cargo solamente

para servirse del mismo y robar. Esta sinvergüencería se re-

fleja en la sonrisa de este miserable.

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza

por Manuela3
domingo, 06 de diciembre del 2009 a las 23:01

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza


En la capital de Perú, existe un distrito llamado "San Juan de Lurigan-

cho". En la segunda cuadra de la calle Wiracocha, usted puede hallar

un testimonio patético y evidente de la mugre moral que es el estado

peruano y todas las instituciones que lo conforman: en el número

209, funciona un burdel, con la fachada de "discoteca" . Los niños y

escolares que tienen que transitar por la acera, vénse obligados a mi-

rar a las prostitutas en la puerta del burdel, luciendo sus desnudas

piernas. Hay, en el número 205, un salón de recepciones nocturno.

Por las noches, especialmente los fines de semana, ponen sus equi-

pos de sonido a todo volumen: son unos amplificadores de sonido

gigantezcos, y los vecinos no pue den descansar debido al bullicio

que estos equipos producen durante toda la noche.

En esa cuadra hay muchos bares nocturnos con karaoke: allí se ex-

pende cerveza, y el bullicio que producen sus equipos de sonido es

insufrible. También hay discotecas. Todos estos negocios, congre-

gan a gentes de vida licenciosa, de mal vivir.Los parroquianos, en gru-

pos, toman cerveza inclusive en la calzada, con las botellas de cerve-

za en el piso. Por la mañana siguiente, aparecen en las aceras, bote-

llas de cerveza rotas. De tal manera, resulta peligroso transitar

por esa arteria por las noches. El ensordecedor ruido procede de am-

bos lados de la calle, de los bares ubicados a ambos lados. Es un escán-

dalo enorme. A esto se agrega que hay puestos de vendedores infor-

males, algunos que venden CDs. de música, y ponen la música a todo

volumen, para atraer la atención del público; esto, al aire libre, en ple-

na vía pública. Los bullicios que producen estos negocios, atentan

contra la integridad emocional de los transeúntes y vecinos, dado

que el bullicio estressa.
Hay puestos de comida en plena calzada: hay un puesto donde se prepara

y sirve desayuno, con su mesa,  su banca, su cocina, sus ollas; hay otro

puesto donde se prepara y se sirve ceviche, con sus ollas, su mesa y la

banca para que se sienten los comensales. Una vez que se lavan la vajilla

y las ollas, las aguas servidas son arrojadas a la calzada. Estas aguas con

restos de alimentos, además de despedir mal olor, destruyen la capa as-

fáltica, produciéndose charcos de agua maloliente. Por las  noches, hay

unos  restaurantes ambulantes al aire libre, en la calzada, donde se sir-

ven anticuchos y pollo broaster: constan de cocina, mesas  y sillas, o ban-

cas, donde se sientan los parroquianos a servirse sus viandas. Esto, ocu-

pando la vía pública, en la calzada. Los transeuntes tenemos que bañarnos

en los humos grasientos que producen estas frituras.

Las aguas servidas, con restos de fideo y de cebolla, son arrojados por

estos malos comerciantes al pavimento de la vía pública.Al dar el sol,

se secan estas aguas y despiden un mal olor.
A la vuelta, en la cuadra 4 de la calle Tahuantinsuyo, existen dos

bodegas que venden licor. Hay unos orates alcohólicos que son sus

consumidores. Toman el aguardiente ahí en la vía pública, y hasta

se quedan dormidos borrachos en la acera.Cuando tienen la necesidad

de miccionar, se sacan su miembro viril a plena luz del día, y se orinan

en la vía pública, en presencia de las señoras o los niños que obligada-

mente tienen que transitar por el lugar.
El funcionamiento de todos estos negocios, es contrario a la ley: las

ordenanzas municipales prohiben la instalación de este tipo de nego-

cios bulliciosos en las arterias transversales de la zona (Urb. Zárate).

 La Constitución Política del Perú, garantiza para cada ciudadano, la

preservación de su derecho a vivir en un ambiente ecológicamente

sano. Empero, la ley en Perú es letra muerta.

El alcalde, es un tal Carlos Burgos. Este miserable, tiene conocimiento

de todos estos escándalos y desórdenes en su distrito; este miserable,

gana como dieta nueve mil quinientos soles, y algo similar gana cada

uno de sus regidores. Este miserable Carlos Burgos, no hace nada por

clausurar estos establecimientos, pese a las quejas de los vecinos. Y

lo que es peor: no existe en Perú, ninguna institución ante la cua

uno pueda quejarse por un mal alcalde. El Ministerio Público no

puede intervenir, porque la ley contempla estos casos como

"faltas" y no como delitos. La Defensoría del Pueblo tampoco puede in-

tervenir, porque el ordenamiento jurídico no le da potestades de carác-

ter coercitivo. El Poder Judicial, es otro disparate. No acepta la deman-

da si no se ha agotado la "vía administrativa". el juicio, con todos los re-

cursos impugnatorios que conlleva, tarda no menos de ocho años. Lo

que es peor: aun en el supuesto que la resolución final fuera favorable

a los vecinos quejosos: si al alcalde no le da la gana de cumplir la resolu-

ción judicial, no la cumple, y no le pasa nada.

El alcalde Carlos Burgos, sabe que el ordenamiento jurídico del país es

ineficiente, premeditadamente burocrático y corrupto, y por eso se

siente seguro; por eso no se toma la molestia de formular sus des-

cargos frente a estas denuncias. Eso evidencia lo cara-duras que son

las autoridades en el Perú: el cargo los envilece.

Observe Ud. detenidamente  la sonrisa de este alcalde: es emblemáti-

ca de la sinvergüencería y de la insensibilidad de todas estas au-

toridades de las instituciones públicas  de Perú: las censuras les res-

balan: es la sonrisa de la seguridad: este miserable se siente seguro

porque sabe que el ordenamiento jurídico, corrupto como él, lo pro-

tege.

Perú es tierra de nadie, y no tenemos dónde quejarnos. La comunidad

internacional debe estar informada de lo que es esta republiqueta lla-

mada "Perú": desgobierno y vacío de autoridad, incompetencia; las

calles, son tierra de nadie; la ley y las ordenanzas municipales, están

pintadas en el papel.

Las instituciones del estado peruano, son burocráticas, formalistas e

ineptas. Las autoridades, aspiran al cargo solamente para servirse del

mismo y robar. Esta sinvergüencería se re fleja en la sonrisa de este

miserable.

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública

por Manuela3
domingo, 06 de diciembre del 2009 a las 22:47

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública

En la capital de Perú, hay un distrito llamado "San Juan de Lurigancho". En

la Urbanización Zárate, en la segunda cuadra de la calle Wiracocha, funcio-

na un burdel; la fachada es "discoteca", pero en realidad es un burdel.

Las mujeres, por las noches, se ubican en la puerta luciendo su cuerpo. Pe-

ro además, al costado del burdel, existe un salón de recepciones con kara-

oke. Sus dueños ponen la música a todo volumen, auxiliados con potentes

parlantes y con las puertas abiertas. El escándalo que produce es tal, que

el bullicio se escucha hasta en la calle siguiente. Pero además, en toda esa

cuadra existen bares nocturnos con karaoke y otras discotecas; los bares,

prácticamente están al aire libre, y con la música a todo volumen. Los pa-

rroquianos toman cerveza en la calle: grupos de hombres y mujeres, por

las noches, se hallan de pie libando licor, con las botellas de cerveza en la

acera y vociferando. Estos negocios concentran gentes de mal vivir.
En la capital de Perú, existe un distrito llamado "San Juan de Lurigancho".

En la segunda cuadra de la calle Wiracocha, usted puede hallar un testimo-

nio patético y evidente de la mugre moral que es el estado peruano y todas

las instituciones que lo conforman: en el número 209, funciona un burdel,

con la fachada de "discoteca" . Los niños y escolares que tienen que transi-

tar por la acera, vénse obligados a mirar a las prostitutas en la puerta del

burdel, luciendo sus desnudas piernas.Hay, en el número 205, un salón de

recepciones nocturno. Por las noches, especialmente los fines de semana,

ponen sus equipos de sonido a todo volumen: son unos amplificadores de

sonido gigantezcos, y los vecinos no pueden descansar debido al bullicio

que estos equipos producen durante toda la noche. En esa cuadra hay mu-

chos bares nocturnos con karaoke: allí se expende cerveza, y el bullicio

que producen sus equipos de sonido es insufrible. También hay discote-

cas. todos estos negocios, congregan a gentes de vida licenciosa, de mal

vivir.Los parroquianos, en grupos, toman cerveza inclusive en la calzada,

con las botellas de cerveza en el piso. Por la mañana siguiente, aparecen

en las aceras, botellas de cerveza rotas. De tal manera, resulta peligroso

transitar por esa arteria por las noches. El ensordecedor ruido procede de

ambos lados de la calle, de los bares ubicados a ambos lados. Es un escán-

dalo enorme. A esto se agrega que hay puestos de vendedores informales,

algunos que venden CDs. de música, y ponen la música a todo volumen,

para atraer la atención del público; esto, al aire libre, en plena vía pública.

Los bullicios que producen estos negocios, atentan contra la integridad e-

mocional de los transeúntes y vecinos, dado que el bullicio estressa.
Hay puestos de comida: por las mañanas, hay un puesto de jugos de na-

ranja, otro donde se prepara y expende ceviche: sí: con su cocina, sus

vasijas, mesa, bancas para los comensales y sombrilla. Hay otro puesto

donde se prepara y vende desayunos. Lavan la vajilla en la vía pública,

y las aguas servidas con restos de comida, son luego arrojadas al pavi-

mento de la calzada. Esto, además de que despide mal olor, deteriora

la capa asfáltica, y se forman hoyos con charcos de agua y moscas. Por

las noches, hay otros puestos: se vende por ejemplo, anticuchos y pollo

broaster: estos puestos tienen sus mesas y sillas, o bancas, donde se

sientan los parroquianos a servirse sus viandas. Esto, ocupando la vía

pública, en la calzada. Las aguas servidas, con restos de fideo y de ce-

bolla, son igualmente arrojadas por estos malos comerciantes al pavi-

mento de la vía pública. Al dar el sol, se secan estas aguas y despiden un

mal olor.
A la vuelta, en la cuadra 4 de la calle Tahuantinsuyo, existen dos bodegas

que venden licor. Hay unos orates alcohólicos que son sus consumidores.

Toman el aguardiente ahí en la vía pública, y hasta se quedan dormidos bo-

rrachos en la acera. Cuando tienen la necesidad de miccionar, se sacan su

miembro viril a plena luz del día, y se orinan en la vía pública, en presencia

de las señoras o los niños que obligadamente tienen que transitar por el lu-

gar.
El funcionamiento de todos estos negocios, es contrario a la ley: las orde-

nanzas municipales prohiben la instalación de este tipo de negocios bulli-

ciosos en las arterias transversales de la zona (Urb. Zárate). La constitu-

ción Política del Perú, garantiza para cada ciudadano, la preservación de

su derecho a vivir en un ambiente ecológicamente sano. Empero, la ley

en Perú es letra muerta.

El alcalde, es un tal Carlos Burgos. Este miserable, tiene conocimiento de

todos estos escándalos y desórdenes en su distrito; este miserable, gana

como dieta nueve mil quinientos soles, y algo similar gana cada uno de sus

regidores. Este miserable Carlos Burgos, no hace nada por clausurar estos

establecimientos, pese a las quejas de los vecinos. Y lo que es peor: no ex-

iste en Perú, ninguna institución ante la cual uno pueda quejarse por un

mal alcalde. El Ministerio Público no puede intervenir, porque la ley con-

templa estos casos como "faltas" y no como delitos. La Defensoría del

Pueblo tampoco puede intervenir, porque el ordenamiento jurídico no le

da potestades de carácter coercitivo: sólo le permite suplicar: suplicar a

 un alcalde cara-dura al que le resbalan las censuras y quejas.

En cuanto al Poder Judicial: es otro disparate:  primero exige que se a-

gote la "vía administrativa": si no lo esconden el expediente, hay que ha-

hacerle un seguimiento por años en la municipalidad, incluidos los "recursos

impugnatorios". Iniciada la demanda en el juzgado, en lo "contencioso-ad-

ministrativo", hay que esperar otros largos años hasta que el magistrado e-

mita sentencia. Más aun: dicha sentencia es apelable. Total, este trámite

dura por lo menos ocho años. Pe or aun: vamos a suponer que la resolu-

ción judicial final es favorable a los vecinos quejosos: si al alcalde no le

da la gana de cumplirla, no la cumple, y no le pasa nada.

Perú es tierra de nadie, y no tenemos dónde quejarnos. La comunidad in-

ternacional debe estar informada de lo que es el Perú: desgobierno y va-

cío de autoridad, incompetencia administrativa; las calles, son tierra de

nadie; la ley y las ordenanzas municipales, están pintadas en el papel.

Las instituciones del estado peruano, son burocráticas, formalistas e inep-

tas. Las autoridades, aspiran al cargo solamente para servirse del mismo y

robar. Por eso, este miserable, Carlos Burgos, se siente protegido por un

ordenamiento jurídico corrupto. Por eso la desfachatez de su sonrisa.

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Comentarios

Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública (Luisa Candiotti)
Para este ignorante de Burgos, y para los regidores que lo secundan, la frase "contaminación ......(12 ene)
Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública (Hilda Suárez)
Los comerciantes, recorren las calles del distrito con sus triciclos o camionetas, y llevan a ......(13 ago)
Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública (roy torres espinoza)
 hola seños burgos espero k me escuche y se ponga una mano en el corazon a todos las zonas de s.j.l ......(22 dic)
Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública (giuliana)
q pena q  pase todo es sjl y muchos aun creen el el ratero de burgos ahora robará 4 años + y loq ......(27 nov)
Municipalidad de San Juan de Lurigancho: vergüenza pública (belkis)
bno  si  amigo  lo  se  lo   q  me  dices  de  burgos  creo  q  debes  de  saber  q  no  soy  de  ......(21 nov)

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